¿Sí es chido lo naco?
Al cruzar las puertas de este bar-vecindad surge inmediatamente la duda si se trata de un lugar naco para gente bien o un lugar bien para gente naca. Su sorprendente ubicación en la Avenida Amsterdam en pleno epicentro condechi aumenta aún más nuestra confusión.
Todos los recovecos de este original establecimiento exudan kitsch, aunque sus propietarios se empeñen en negar esta denominación. Sillones forrados de plástico con cubiertas de peluchito, trofeos de futbol, figuritas de luchadores, fotos de caritas de bebés, recuerditos de bautizos y hasta calzones colgados en tendederos forman parte de la exquisita decoración.
Los baños se localizan en lo que serían los lavaderos de esta bonita vecindad, con todo y sus bateas que, en este caso, sirven para lavarse las manos y no para remojar las pantaletas. La barra está dedicada a las bellas quinceañeras-ñeras-ñeras y en la sala se encuentra una gigantesca televisión, tal vez queriendo dar a entender el papel predominante que tiene este aparato en el hogar mexicano.
Sin embargo, en lugar de pantalla, se encuentra el escenario donde se presentan toda clase de espectáculos nacos, desde bandas guapachosas hasta travestis imitadores de las más reconocidas divas surgidas de Siempre en Domingo.
Es todo un placer culposo echarse una chela bien elodia al ritmo de las más sabrosas cumbias, las más desgarradoras salsas y los ocasionales reggaetones locochones. Otras bebidas espirituosas para entrar en calor son los aguardientes y los mezcales de variados sabores y colores, los cuales se pueden acompañar de una rica torta de milarguesa o unos taquitos de güevo con arroz.
Si te late lo folklórico de nuestra bonita cultura popular y quieres pasar un excelente rato bajo el amparo de nuestros grandes ídolos como Chico-Che, Rigo Tovar, Mauricio Garcés o el Loco Valdés, no dudes en caerle a la bonita celebración que cada noche se organiza en este original representante de la vida nocturna de nuestra ciudad.